La embajadora de la marca Samsung en Rusia, Ksenia Sobchak, ha sido demandada por el fabricante surcoreano por usar un iPhone X en público, en lugar de los teléfonos inteligentes que se suponía que debía promocionar.

La presentadora de televisión, periodista y política a la cual se la presenta como la oponente más cercana y peligrosa de Vladimir Putin, Ksenia Sobchak, fue contratada por Samsung para reforzar la imagen del fabricante y promocionar sus smartphones en Rusia. Los acuerdos entre marcas y personas influyentes son comunes e implican no utilizar productos de la competencia en público. Una regla que la “Paris Hilton Rusa” parece haber violado y que lo expone a sanciones financieras.

En una entrevista televisiva, Ksenia Sobchak fue vista usando un iPhone X, en el cual, justo en un fragmento de vídeo, se aprecia a la joven intentando esconder bajo una hoja el smartphone de la marca Apple. Un error que no sería el primero, ya que la hija del ex alcalde de San Petersburgo también fue vista usando un iPhone X en eventos en Moscú y en otras apariciones en televisión. Un problema para Samsung, el cual le exige una indemnización de nada más y nada menos que de 1,6 millones de dólares por incumplimiento de contrato. No se sabe cuánto pagó Samsung originalmente a Ksenia Sobchak, pero es probable que los daños reclamados en la demanda sean mucho mayores, incluidas las penalizaciones por incumplimiento del acuerdo.

No es la primera vez que los influencers o las marcas son atrapadas con las manos en la mada. En 2015, la propia BlackBerry había promocionado el BlackBerry Classic en las redes sociales utilizando un iPhone. Más recientemente, la actriz Gal Gadot (Wonder Woman) promocionó el Huawei Mate 10 en Twitter desde un iPhone. Un problema común que a menudo involucra a Apple y que obviamente plantea un problema a sus muchos rivales.