Un antiguo ingeniero de Apple cuenta cómo, en 2005, el Departamento de Energía de los Estados Unidos pidió a Apple que le ayudara a diseñar un iPod modificado capaz de almacenar datos confidenciales.

Esta es una historia muy inusual. Básicamente David Shayer (un exingeniero de Apple) ha compartido en TidBits una historia fascinante que ocurrió hace 15 años dentro de la compañía, concretamente en 2005, 2 años antes de anunciar el iPhone.

"Era un día gris a finales de 2005. Estaba sentado en mi escritorio, escribiendo código para el iPod del año siguiente. Sin llamar, el director de Software de iPod, el jefe de mi jefe, entró abruptamente y cerró la puerta detrás de él. Fue al grano. “Tengo una tarea especial para ti". Tu jefe no lo sabe. Ayudarás a dos ingenieros del Departamento de Energía de EE. UU a construir un iPod especial

Básicamente cuando todo parecía ser un día normal para Shayer, alguien entro repentinamente a su oficina y cerro rápidamente la puerta (era el director de software del iPod, el jefe de su jefe) y le hizo un “encargo” un tanto peculiar y es que este era altamente confidencial para ayudar al Departamento de Energía de los Estados Unidos, en el encargo pedían a Apple ayuda para fabricar un iPod de aspecto ordinario pero con sensores especiales cuyo software fuera modificado para recolectar datos. El objetivo era crear particiones ocultas en el disco duro del iPod con el fin de almacenar datos confidenciales y sin que el iPod al ser inspeccionado por un tercero, levantara sospechas o diera señales de estar modificado.

Este proyecto era tan secreto que tan solo 4 personas de la compañía conocían de él, aún no se sabe si Steve Jobs estaba al tanto de esto siendo el presidente de la compañía, pero lo que si era un hecho es que los altos directivos no estaban al corriente de esta situación ya que se debía mantener todo con total hermetismo. Incluso para mantener todo esto oculto se creó una oficina especial dentro de las instalaciones de Apple para su desarrollo, pero fuera de la red interna de Apple, lo que significaba que no podían acceder al código fuente actual del iPod original, aquí se las tuvo que ingeniar Shayer para proveer del código fuente del iPod mediante una copia en un DVD, el cual tenía como única condición que no debía salir de las instalaciones de Apple.

“La ayuda a los ingenieros se realizó en absoluto secreto, dotándoles de una oficina privada en la que no se tenía acceso a la propia red de Apple”

Shayer continúa diciendo que su trabajo solo consistió en proporcionar a los ingenieros del Departamento de Defensa las herramientas necesarias para modificar el software del iPod. Esto incluía el código fuente del primer sistema operativo del iPod e instrucciones sobre cómo modificar el sistema extensamente, incluyendo las especificaciones de las PC con Windows, el compilador de ARM y el depurador JTAG que requerían (debían ser Windows ya que en aquel entonces las Mac no tenían herramientas de desarrollo). Los ingenieros de Betchel (la mayor compañía a nivel de ingeniería en los Estados Unidos, la cual estaba subcontratada por el Departamento de Energía del país), se embarcaron entonces en el proyecto por su cuenta y habrían logrado modificar el iPod insertando sensores — cuyo contenido se desconoce — y una segunda partición en el disco duro capaz de almacenar todos los datos recogidos, profundamente escondidos en un sub-menú del sistema. Al final de todo lograron cumplir con esta tarea del “iPod Secret” y finalmente el iPod modificado fue entregado al Departamento de Defensa... pero ¿para qué fines?

Contador Geiger

El autor de la historia explica que a día de hoy aún no sabe para qué se usó este famoso iPod. De hecho, no hay ningún documento o pruebas que hablen sobre la creación de este dispositivo especial: "sólo cuatro personas en Apple sabían de este proyecto secreto. Yo, el jefe de software de iPod, el vicepresidente de la división de iPod, y el vicepresidente senior de hardware. Ninguno de nosotros sigue trabajando en Apple. No hay ningún rastro de papel en este proyecto. Sólo nos comunicábamos en persona", explica. Sin embargo, Shayer tiene su propia teoría sobre la utilidad del iPod "top secret". Piensa que fue un plan del Departamento de Energía para ocultar una especie de dosímetro (un dispositivo que mide la radiactividad en un lugar determinado). Incorporarlo en un producto ordinario como un iPod habría permitido buscar rastros de radiactividad quizá con el fin de detectar tráfico de uranio o incluso el desarrollo de bombas en lugares clandestinos, todo sin llamar la atención y sin asustar a los transeúntes. Pero el hecho de que estuviera escondido tan profundamente en una segunda partición del disco duro del iPod sugiere que el dispositivo no debía ser usado en suelo americano, sino en el extranjero en misiones de alto secreto... el misterio permanece.

Y para dar aún más veracidad a la historia de Shayer, recientemente Tony Fadell el cual en ese entonces era el vicepresidente de iPod y lo sabía todo sobre este iPod Secreto, (de hecho, él fue el que le dio la orden a Sheyer para no decir absolutamente nada y no hacer preguntas durante el proyecto secreto) confirmo en su cuenta de Twitter que la historia de Shayer es 100% real.

Vía | TidBits